El controvertido director Luis Estrada vuelve para este bicentenario con otra mentada de madre al gobierno mexicano, dicha mentada pudo haber sido titulada “Cara Rajada”, pero Estrada optó por algo más elegante y tenebroso llamándole El Infierno.
Para su trilogía del desprecio político, Estrada retoma a su actor de cabecera: Damián Alcázar en el papel principal, y otros recurrentes como Jorge Zárate y el primer actor Ernesto Gómez Cruz. La cinta pinta para convertirse en un clásico de colección en el cine mexicano, y no digo “cine mexicano” como un género; sino porque es una película que sólo aquí podría comprenderse en sus diversas capas.
La historia, pues como dije es “Cara Rajada”: Benjamín García, el Benny (Alcázar) va en busca de una mejor vida y emigra a los “States” para hacerse de algunos dólares. Veinte años después es deportado de vuelta a su pueblo San Miguel (N)Arcángel y ve que todo sigue tan jodido como antes; gracias al gobierno neoliberal y al presidente del empleo, el Benny decide que la mejor manera de llevar la vida es bajo el ala de su compadre el Cochiloco (Joaquín Cosío), un importante narcotraficante que lo invita a conocer el mismísimo Infierno. Venganza, drogas, dinero y muchos riesgos son el pan diario del Benny quien cada vez se mete en más problemas de los que puede manejar.
La película está llena de humor negro y es un maravilloso cuento de una lamentable situación que vivimos, está tan bien situada que sólo muestra un pedacito del país que sufre estos problemas, dando cabida a que las cifras cada día superadas se mantengan algo vigentes en El Infierno. Como dice su director, parece que fue pensada ayer, filmada hoy y exhibida mañana; pues como van las cosas la situación no parece que cambie mucho lo único organizado de este país: el crimen.
El único asunto quizás expirable de El Infierno, podría ser la celebración del Bicentenario, el cual ahora y durante su gira en cines estará en boca de todos, pero hay que verlo también como el Bicentenario de Ciudad Gótica en Batman (Burton/1989), son 200 años pero eso no significa que después deje de ser (des)agradable la película. Promete un buen rato de entretenimiento ficticio en un tenor bastante realista y contemporáneo.
Cabe mencionar que la cinta está muy bien pensada para el público en general, ya que el reparto es extraordinario y tiene un buen número de cameos (apariciones especiales) en una breve compra de armas vemos al joven actor Tony Dalton (quien ya suplantó a Alex Cox como “el gringo de Estrada”); y en otro narco negocio la participación de el hombre, la leyenda y el icono: don Mario Almada, primer actor en el cine de crimen nacional. Pero tampoco olvidemos a doña Isela Vega, el bajito Silverio Palacios y ese cara de maldito Dagoberto Gama. Es como si fueran Los Indestructibles (The Expendables, Stallone/2008) del cine mexicano, reconociendo la agradecida falta de cualquier hermano Bichir.
¿Es buena película? ¿Es la fórmula Estrada de siempre? ¿Es un noticiero melodramático? Si, si y si. Es buena película porque como Cara Cortada (la treintera y la ochentera) se coloca en los anaqueles del cine negro (del hampa); un título obligado para quienes se dicen fanáticos del género. Es la fórmula Estrada de siempre en cuanto a que constantemente aparecen los guiños que denuncian la ineficiencia gubernamental, así como las esferas corruptas del clero y las autoridades con los más inmundos criminales. Y sí, es un noticiero melodramático porque cuenta una historia de ficción bien lograda, dentro de un tema que siempre tendrá sus protagonistas en los espacios de López Dóriga y Alatorre.
Algunas personas han dicho por ahí que la película no aporta nada y sólo sigue quejándose de lo que ya conocemos, pero yo creo que el señor Estrada está abierto a filmar un proyecto que explique paso por paso cómo solucionar el principal problema de este país: la corrupción, si México cortara de raíz la corrupción, el panorama sería mucho más tranquilo. Así que cuando tengan el dogma de cómo eliminar la corrupción, pasen la voz a Luis y su equipo, o mejor aún: diríjanlo ustedes mismos.
Calificación final: 4 Estrellas. Porque aunque sea deprimente continuar viendo lo mismo que nos dan los periódicos y medios de comunicación, día con día, ahora podemos ver el punto de vista de los narcotraficantes. Estrada y sus sicarios (ficticiamente hablando claro) no condonan ni condenan el narcotráfico, simplemente nos muestran que los narcos son seres indeseables viviendo en un lugar que se los permite…
Asi que a levantar sombreros y sacudir matracas, porque mientras Hidalgo La Historia Jamás Contada (Serrano) y El Atentado (Fons) celebran épocas de guerra y muerte nacional, El Infierno hace lo mismo en el contexto palpable de los días que sí estamos sobreviviendo.
Como último dato la película se estrena el 3 de septiembre bajo la restrictiva clasificación C, es violenta, es cachonda y es desvergonzada. Si tú como menor de edad te crees lo suficientemente inteligente para distinguir realidad de ficción, sin olvidar que esta película es mucho más que “mera coincidencia”, ve a verla a esos cines donde si te dejan pasar, bien que sabes cuáles son los que ni IFE piden. Se contemplan 314 copias para su distribuición, de que estará en esos cines sin ley, estará.
Vientos! De Mascarita al Cochiloco!!! Llevo semanas esperandola!!
ESPERO QUE SIGAN APOYANDO ESTE TIPO DE PELICULAS LAS CUALES NOS PERMITEN HACER CONCIENCIA DE LA REALIDAD SOCIAL QUE NENIMOS VIVIENDO, MOSTRAR NUESTRO DISCURSO OCULTO Y DESIR YA BASTA, Y PARA QUE LOS JOVENES VEAN QUE HAY OTROS CAMINOS PARA DARLE SENTIDO A LA VIDA, Y QUE EL NARCOTRAFICO NO ES LA SOLUCIÓN PARA SALIR DE ESTA PINCHE CRISIS; ESPERO QUE MAÑANA NO LE PIDAN SU CREDENCIAL DEL IFE A MI CHAVO, AUNQUE YA TIENE 18 AÑOS AVECES ES INCOMODO CUANDO TE LA PIDEN.
POSDATA: CUENTEN CON UN CLIENTE FIEL MÁS, POR QUE APESAR DE LA PIRATERIA EL CINE SIGUE TENIENDO MAGIA Y ESPERO QUE NO VENDAN PALOMITAS RANCIAS COMO CON LA COMPETENCIA.
EL gobiernos es una cara falsa me da gusto que saquen esta pelicula mAldito gobierno mierda
Recordando Scarface (la de los treintas dirigida por Howard Hawks) el subtítulo era “Shame Of The Nation”, éste es el espíritu que Estrada reimprime en El Infierno, La Vergüenza de una Nación. Un problema verídico que ha sido bien traducido a la ficción. Como su inspiración no trata de aportar una solución, sino dar teatralidad a un problema de la vida cotidiana.
hola ps si es la realidaaaaad ¡¡y aque!! pero la peli esta muy buena