Por: Eduardo Morlán
Es el más duro de los cinco films de Audiard y trata de la entrada en prisión de Malik (el novel actor Tahar Rahim), un joven de origen argelino analfabeta y abandonado. Además, de regalo de bienvenida, unos reos miembros de la mafia corsa le encargan matar a otro magrebí (norafricano) que está en custodia para atestiguar en contra de ellos. Cumplido el encargo sin entusiasmo, Luciani (el holandés Niels Arestrup), el jefe de los corsos, lo protege (aunque los demás lo desprecian) y, con ello, luego no puede acercarse a los suyos, pues desconfían de él. La historia se va desarrollando desde cómo Malik es el maltratado sirviente del jefe corso hasta comenzar a operar independientemente sus propios negocios por tener libertad de abandonar por un periodo limitado de tiempo la cárcel y luego volver.
Resulta tan astuto que termina siendo un capo y puede deshacerse del yugo de Luciani. La última media hora es de antología, en especial la cacería de la camioneta negra y la convicción y arrojo de Malik para atacarla. Fue una bienvenida sustitución de otra película en el más reciente Foro de la Cineteca, pues la última película por exhibirse no llegó a pantalla. Una joya de la pantalla que no se deben perder.
